Martín Cárcamo: “Tener un Animal es Casi una Obligación, si puedes Hacerlo”

Nos recibió en pleno matinal de Canal 13. Tras invitarnos a un café, entendimos que su dominio de las luces dan cuenta de un Rubio Natural verdadero, más allá de la pantalla. Entonces nos develará una historia de amor que cambió su relación con los animales y potenció su cercanía con lo natural, en función de su familia.

Entonces salimos a comer. Paso a buscarte a las nueve y media. Martín Cárcamo, corta el teléfono y suelta un ¡Bien! Esa chica que hace rato lo tiene pensando y un tanto desvelado, le ha dado la oportunidad de estar juntos. El futuro reconocido animador de televisión, se preparará para una cita donde quiere jugársela, pero nunca imagina que salir con Carolina Castillo cambiará su vida.

Martín tiene 4 años de diferencia con su única hermana, con quien, de niño, compartió el gusto por las mascotas, pero sin mucho éxito. Lo primero que recuerda es un perro cocker que duró 2 semanas en la casa, ya que el compromiso de hacerse cargo de la mascota no se cumplió. Así, Floripondio debió ser exiliado a la casa de una tía y de ésta a la de otra, donde hoy aún existe.

El otro intento lo anotaron con pollos, pero “nos quedó la escoba, porque vivíamos en Viña, en unas casas en condominio y no teníamos mucho jardín. Entonces, ir a colgar la ropa o salir al patio era todo un problema al estar lleno de pollos y con sus excrementos, ¡¡¡buuaaa… Un desastre!!!”, todos reímos con su recuerdo patente.

Reconoce que no fue de esos niños que están todo el día rodeado de animales, “al final los animales entraron en mi vida en una segunda etapa, cuando me casé, porque mi mujer los adora”.

Claro, el cambio estaba por venir, y sin imaginárselo, en aquella esperada salida a comer. Es que Martín se prepara para una noche de conquista, la chica que tanto le gusta había aceptado salir y él ya había hecho todo su ritual para poder sorprenderla. Minutos antes de recogerla, el equilibrio se rompe y Carolina lo sorprende:

“Sabes que no vamos a poder salir, porque acabo de ver un perro atropellado en la calle y lo traje para la casa”. “Yo casi me morí, porque al final era la primera vez que iba a salir con ella. Terminé llevando el perro al Veterinario.¡¡¡Un perro que ni conocía!!! Yo no tenía mucha relación con los animales y me di cuenta que me gustaba mucho esa chica, porque si no, no hubiera hecho eso. Terminé casándome con ella”.

Desde entonces el animador del Matinal Bienvenidos ha ido evolucionando en su relación con los animales, enamorándose también de ellos “porque entendí lo importante que es la relación de los animales con lo niños y con los seres humanos, ahí me cayó la teja”, nos cuenta siempre en un tono de cercanía.

¿Cómo valoras el temprano contacto con animales?

Encuentro que es casi una obligación si uno puede hacerlo. Yo hoy día tengo un perro, un gato y un hámster, y ahora acabamos de adoptar 2 gatos más que me mandó mi suegra. El fin de semana estuvieron allá y había 2 gatos chicos y me llamaron por teléfono, si podían adoptar cada uno un gato y ¿qué les iba a decir, qué no? y obviamente…

Tengo dos hijos, Alfonsina y Luciano que tiene un amor así, de besos en la boca con los animales. Duermen con los gatos, con el perro, entonces desarrollan una sensibilidad especial, un amor por la naturaleza, son mucho más libres. El hecho de que mis hijos hoy no dependan del hui, del computador, si no que pasan muchas horas en contacto con la naturaleza, con los amigos, es importante.

¿Qué crees les va a reportar?

Tienen una sensibilidad especial, son niños que son sensibles frente a la vida, frente a la vida animal, frente a lo que necesita un animal, al cuidado de las cosas, de la naturaleza, y también tiene que ver con responsabilidad. Los animales necesitan amos que se hagan cargo de ellos de verdad, o sea que sean animales felices. Tienen la responsabilidad de llevarlos al Veterinario, de que le corten el pelo, su comida, etc.

¿Ves en ello la responsabilidad que tú no tuviste?

Claro, ellos la asumieron y yo también la asumí ahora de grande, con ellos. Porque yo me podría haber hecho el loco en esta pasada y haber dicho no, no, no queremos tener animales, muchos animales ya. Y decidí que yo me tenía que sumar a este proyecto familiar y no que la familia cambiara conmigo.

¿Tu animal preferido y cómo te relacionas en este proceso?

Prefiero el perro, tengo una debilidad por el Toro (en portada).  Es un perro al que le gustan los niños, pero solamente los niños nuestros, los que conoce, los otros niños como que no, le gustan más los adultos, él discrimina.

Como vivo en una comunidad como de campo, en La Reina, estamos en la última casa, y, a veces, se nos escapa llegando hasta la entrada de las casas. Ahí yo gerenteo. ¡¡¡Se escapóóó el toro!!! Hay que ir a buscarlo… – Todos reímos junto con Martín –  Los más preocupados, mi hijo y mi mujer, o sea, yo me preocupo, pero soy incapaz de ir a buscarlo, para que te voy a decir otra cosa, soy un poco más flojo”, Martín, una vez más, demuestra que en él lo natural no sólo es el rubio.

¿Vives ahí porque valoras el contacto con la Naturaleza?

Claro, porque toda mi vida viví en Viña del Mar. Piensa que mi colegio quedaba al lado de la playa, entonces cuando hacía la cimarra me iba a la playa. Mi relación con los cerros, con los bosques, siempre fue de muy chico, porque viví al lado del sporting y nos metíamos en los cerros y después, más adultos, nos fuimos a vivir a Reñaca y vivíamos en la playa misma, en el 5º sector de Reñaca.

Cuando me vine a Santiago duré muy poco en la ciudad, al principio pensé en irme a vivir a Chicureo, pero era muy lejos para mi pega y, finalmente, elegimos La Reina, porque estás dentro de la ciudad, pero estás pegado a un cerro y vivo en una comunidad donde los cables no aparecen, donde es todo subterráneo, una vida muy simple, muy sencilla, sin grandes lujos, que tiene que ver con el contacto con la naturaleza, que, obviamente, te permite llevar una vida mucho más libre.

Y pensando mucho en mis hijos, que sean personas poco dependientes de lo material, finalmente. Me interesa mucho que tengan contacto con la naturaleza, que sean niños libres que no pasen encerrados, que no pasen todo el día pegados a la tele, sino que si quieren verla que sea por una opción, no porque no tienen nada más que hacer.

¿Tienes una sensibilidad especial con el tema naturaleza?

Sí, y se ha potenciado, porque mi mujer es así, no te diría hipi, pero sí muy ligada al tema ecológico. De hecho tenemos un tema de reciclaje en la casa, toda una onda que tiene que ver con separar las cosas, tenemos una huerta donde tenemos plantadas diferentes cosas. Ella busca mucho esa relación con lo natural, con las plantas, con la vida silvestre.

¿Qué espera se haga en el tema medio ambiental en Chile?

Creo que hay un tema de conciencia que nosotros no tenemos y que igual se genera por la presión de los medios de comunicación, tiene que ver con los tiempos. Creo que los niños son muy distintos de lo que éramos nosotros. O sea, mis hijos tienen concepto absoluto de la ecología, del medio ambiente, son niños que, además, son críticos. Yo fumo, y cuando tiro una colilla al suelo me obligan a recogerla, ¡y es un impulso que uno ni siquiera lo piensa!

Entonces creo que ahí está el desafío. A las nuevas generaciones debemos seguir apostando por meterles en la cabeza estos nuevos conceptos, algo que va a ser súper común, como hoy en día no poder fumar en los restaurantes, en los espacios comunes y tú, antes, fumabas en la micro, hasta en los aviones.

Esta generación va a ser la generación del reciclaje, del cuidado del medio ambiente. O sea lo que está pasando hoy en día con lo de Hidroaysén, independientemente de la postura que tenga uno, encuentro increíble que la gente se manifieste, y que tenga opinión y que se junten, no sé, 40 ó 50 mil personas a decir No a un proyecto, me parece fantástico, porque quiere decir que hay conciencia.

Creo que se produjo el punto de inflexión, ya se generó el cambio, o sea, hoy es un tema, antes no, antes daba lo mismo.

Un cambio que se está mostrando, pero la misma historia de Martín nos da cuenta que para ello se ha tomado mucho tiempo, ha sido un largo proceso, como todo cambio.

Una vez más, volvemos a comprobar que se ha incubado en otras generaciones, porque, hace un tiempo, un rubio natural nunca creyó que pasar a buscar a la chica de sus sueños le cambiaría la forma de ver la relación con los animales y el medio ambiente.

Rodrigo Rincón
Director Editor
Master of Arts
Ciencias de la información
Universidad de Navarra
director@supermascotas.cl