Muertes sin Investigación: ¿Organizado para Envenenar Perros?

La problemática de los perros vagos en Valdivia genera la división entre vecinos de una villa. Las dudas y desconfianzas entre ellos crecen alimentadas por declaraciones y amenazas de realizar matanzas masivas de canes callejeros. Accionar orquestado que al parecer se habría materializado y confirmado por varios casos de envenenamiento atendidos en el Centro Integral Veterinario, CIV. La denuncia no es suficiente para que la policía, Bidema, investigue.

perros_vagos2_ed41Sin hogar, juguetón y cariñoso, bautizado como Botitas por los niños del barrio, siempre anda acompañado de otros tres perros callejeros en Villa Riberas del Calle Calle. Los 4 se llevan muy bien con los niños y los perros de las casas, sin duda se han ganado el cariño de los vecinos quienes los alimentan. Sin embargo, el 30 de junio Botitas aparece muerto al costado del domicilio de uno de los vecinos que le daba comida, quien lo enterró en el patio de su casa. De inmediato la incertidumbre, el desamparo, la impotencia se apoderó del barrio y las conjeturas se sucedieron.

Así, recuerdan que una semana antes de que apareciera muerto, un vecino que paseaba a su perro, se molestó cuando Botitas y sus tres compañeros se acercaron a olfatear a su mascota, para alejarlos comenzó a arrojarles piedras. Gonzalo Yáñez, que habitualmente alimentaba a los perros, fue testigo de la escena, y al intervenir fue amenazado con la eliminación de los perros si él seguía alimentándolos.

El sábado 27 de junio, Daniela Donoso estuvo todo el día fuera de casa y, al regresar, notó inquieto a su perro Facundo. Al día siguiente temblaba y comenzó a vomitar debiendo llevarlo de urgencias al Centro Integral Veterinario, CIV. Ahí se determina que “los signos clínicos son compatibles con una intoxicación por organofosforado, un compuesto presente en insecticidas, plaguicidas y otros compuestos tóxicos. Le pusimos el antídoto y comenzó a responder. Una vez estabilizado de la intoxicación quedó con ataxia, camina con mucho dolor”, nos informa la Dra. Pamela del Canto, CIV.

Lo ocurrido con Facundo profundizó el tenso ambiente entre los vecinos de Villa Riberas del Calle Calle, pues para ellos ratificaba el accionar orquestado de quienes no querían a los perros callejeros, matanza dirigida que ahora tenía a un perro de ellos en peligro de muerte.

El 2 de julio la situación de conflicto vecinal cobra su máxima expresión y se hace pública con el E-mail de la Presidenta de la Junta de Vecinos, Karin Parra, quien renuncia irrevocablemente al cargo por tener conocimiento de que “un grupo de vecinos se organizó para matar a todos los perros de la Villa, matarlos y dejarlos a la vista como trofeos…” Entonces las especulaciones tomaron ritmo de certezas, para la gran mayoría es claro que Botitas y Facundo eran víctimas de un complot.

Difícil Encontrar Culpables

Tras el ingreso de urgencia de Facundo y los antecedentes médicos, Daniela hace la denuncia ante la Brigada Investigadora de Delitos Contra el Medio Ambiente y el Patrimonio Cultural (Bidema) de la Policía de Investigaciones. En paralelo, Evelyn Guzmán, Administrativa y Encargada de Comunicaciones de CIV, se comunica vía E-mail con la Bidema, pues a los dos días de ingresar Facundo llegaron cuatro perros Terrier Chilenos de una villa ubicada al otro lado de la ciudad, pero con los mismos signos de envenenamiento. Sólo dos sobrevivieron.

La respuesta del comisario de la PDI, José Vargas, fue desalentadora: “Usted hace referencia a que un grupo de personas se organizó para realizar una matanza de perros; ese hecho en sí, no constituye delito, ya que la tentativa no es penada por la ley. Diferente es si una persona lo realizó. La muerte ocasionada a mascotas por personas con crueldad es penada por el Código Penal, pero tiene que haber evidencia concreta para ello. No basta que un veterinario diga (que) la mascota murió envenenada, se requiere la ejecución de exámenes, como una necropsia efectuada por un veterinario (patólogo idealmente) y la determinación del tóxico o veneno en la mascota,” concluye el Comisario.

perros_vagos3_ed41El problema es que generalmente no hay interesados en cubrir los gastos de la autopsia que puede determinar un envenenamiento cuando los perros no tiene dueños, lo que dificulta continuar con la investigación.

“Hace muchos años que no veía intoxicaciones por organofosforados, generalmente las vemos en clínica por metaldehído, cuando en las casas fumigan o aplican insecticida. Envenenamientos accidentales, porque los perros ingieren el veneno para babosas y caracoles, que tiene un sabor muy dulce”, explica la Dra. Pamela Del Canto. Antecedente que, creemos, debería motivar a la policia por hacer algo, teniendo ya denuncias sobre el hecho.

En Villa Riberas del Calle Calle sólo fue encontrado el cuerpo de Botitas. De los otros tres perros, dos nunca más fueron vistos y uno tiene hogar. Fue adoptado por Karin Parra, la ex Presidenta de la Junta de Vecinos, bautizado como Homero.

Consuelo Martínez
Periodista SMMA
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