Reciclaje por Ley, No por Conciencia

Nuestra basura no deja de crecer, mostrando nula cultura de reciclaje como país. Una tímida conciencia individual choca con la práctica a la hora de intentar hacer algo con nuestros residuos. Dramáticas cifras que han llevado a promulgar la Ley de Reciclaje y Responsabilidad Extendida del Productor. En definitiva quien produce es responsable de los residuos que generen sus productos hasta su eliminación. Así se espera, en una primera etapa, aumentar en un 30% el reciclaje de pilas, envases, lubricantes, productos electrónicos y neumáticos.

Caja de la leche vacía a la basura, envoltorio de las verduras al mismo tacho, restos de comida a diferentes horas, la numeración es interminable hasta que, finalmente, nos acostamos. Máquinas de producir desechos sería una drástica definición, los cierto es que cada chileno genera un kilo de basura al día, siete millones de toneladas sólo de residuos domiciliarios al año, cerca de 17 millones sumando todos los tipo y sólo el 10% de esta cifra se recicla, el resto termina en un vertedero o relleno sanitario.

“Reciclar es una actividad imperiosa ante la estupidez del ser humano y la poca conciencia que éste tiene sobre los productos que desecha y sobre el alto impacto que generan los desechos en la capacidad de carga que tiene la tierra…”, escribió en el Día Mundial del Reciclaje (17 de mayo), Pamela Poo, Cientista Político, el pasado 17 de mayo.

Dura columna de la asesora parlamentaria y miembro del Instituto de Ecología Política para plantear la urgencia de generar conciencia de reciclaje, asegurando que incorporarlo a nuestra forma de vida “es un acto de empatía y de responsabilidad para con el otro, que trasciende al acto de reciclar, ya que dicha actividad tiene impactos que muchas veces desconocemos, no dimensionamos lo potente que es tener conciencia de lo que eliminamos”.

Conciencia por Ley

Para atacar esa inconciencia, ese mismo día el Gobierno promulgó la Ley de Reciclaje y Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento del Reciclaje que, en definitiva, hace responsable a quien produce de los residuos que se generen a partir de sus productos, desde su generación hasta su valorización o eliminación. Lo que la Presidenta, Michelle Bachelet, definió como el objetivo de “coordinar y sistematizar los esfuerzos de todos los actores de la sociedad para reducir la contaminación y, de paso, dinamizar la economía”. Y especificó que, “la ley de Reciclaje crea un mecanismo para que productos que son habituales en hogares y empresas no sean botados a la basura, sino reciclados y redestinados a otro fin”.

Se espera así aumentar en al menos un 30% el reciclaje de los residuos en Chile, especialmente de los considerados prioritarios, como pilas, baterías, neumáticos, envases y embalajes, aceites lubricantes y aparatos eléctricos y electrónicos. Tarea como siempre lo hemos dichos en la que todos somos responsables. Por lo mismo, y más allá de la Ley que aún parece lejana, repasemos por qué es ahora y no mañana el momento de reciclar:

* Disminuye la contaminación y la emisión de gases efecto invernadero.

* Ahorra consumo de materiales y productos de los llamados recursos naturales. Por ejemplo, si reciclamos el periódico, evitamos la tala de árboles. Lo mismo con el vidrio, 100% reciclable con lo que se ahorra entre un 25 y un 32% de la energía utilizada para hacer nuevos envases de su material.

* Si reciclamos el PET (plástico) es posible no sólo ahorrar miles de toneladas de petróleo, sino que su reciclaje permite fabricar muebles, piezas de automóviles, lápices, maceteros, juguetes, etc.