Álvaro Morales: …Son testigos silenciosos de tu historia. Esa es mi relación con los perros…

Exitoso en las tablas, como muchos actores su infancia esconde timidez, la misma que lo lleva a una potente relación con los animales y la naturaleza. En esta conversación descubriremos su especial concepto de las mascotas, al punto de entender que tener una significa elegirse mutuamente. Interacción tan potente que lo captura y acompaña para ser parte de su biografía. Así, sabremos de Homero, su gigante perro Collie, que al morir le permitió cerrar una etapa de su vida y estar listo para un nuevo comienzo.

Traspasando el portón inmediatamente a la izquierda, una cerca tipo campo, separa un antejardín del estacionamiento. Desde ahí se inicia un sendero que, al recorrerlo con la vista, nos traslada hasta un paraje bucólico. Al final del mismo, una pileta hundida en el pasto, da la sensación de espejo de agua. El pequeño rincón del jardín está tan bien logrado que parece estamos en una pradera cuyo recorrido, hasta el agua, significará una larga caminata, y no sólo dar 5 pasos para lograr ver los peces que se esconden en el acotado estanque.

Su casa de inmediato nos refleja el espíritu de Álvaro Morales, uno de tranquilidad unido con la naturaleza y los animales. Nos recibe afectuoso y cercano conduciéndonos a su cocina para ofrecernos algo de tomar y comer. La decoración la domina la madera, los colores, algo de normando y albayalde, junto al desgaste y lo reciclado. En compañía de su Médico Veterinaria, Dra. Lilian Bartsch, Círculo SuperMascotas, y nuestro fotógrafo, Marcelo Hidalgo, aceptamos un té, al instante en que entra en escena Mía, su perra recogida para salvarla de una eutanasia segura.

Volvemos al exterior, patio trasero, mesa redonda bajo un parrón, para recordar sus primeros años y el relato nos lleva hasta el fundo de la familia. Los corderos comienzan a ser cargados al camión, Álvaro y sus primos los acarician y viajan junto a ellos abrazados, una faena más en el campo de la que ellos disfrutan sin saber que van al matadero.

Para quienes hemos disfrutado de la vida de campo, ésta era una escena común que, en algún momento, despertaba el conflicto entre el concepto de animal para ser consumido y el animal mascota, ése con el que nos encariñábamos, establecíamos una relación de amistad, de apego, pero nos ocultaban que terminaría en nuestro plato. “Había una relación con los animales que era como súper utilitaria, porque en el fondo tú te encariñas con la vaquita, te encariñas con el chanchito, la gallina y lo peor eran los corderos.

Se produce esa dicotomía emocional en el que el animal es útil y por el otro es una compañía y uno cuando chico está todavía armando eso”.

Y este lograr pararse frente a esta disyuntiva era aún más difícil por la formación de sus progenitores. Álvaro se confiesa que “éramos (tres hermanas) educados a la antigua, mi papá odiaba a los animales, además nosotros vivíamos en departamento, entonces, Mascotas, no. No existe el concepto Mascota en mi infancia, por la formación de mi padre, mi madre tal vez un poco. Teníamos una casa en las Rocas de Santo Domingo y ahí había un bosque maravilloso y de repente teníamos animales de ahí mismo, que aguachábamos”.

Nos lo confiesa desde el alma, claramente fue un tema en su infancia, al punto que el reconocido actor busca como doblar la mano al destino y a escondidas de su padre, introduce en el hogar el primer hámster de una seguidilla de ardillas. Sin embargo, no es éste el que lo abre al concepto de Mascota, sino la soledad que de niño lo marcó.

¿Cuándo haces el quiebre entre animal utilitario y animal Mascota?

Tiene que ver con la soledad. Yo soy el menor de 3 hermanas mayores, bastante, bastaaaaante mayores (las risas brotan). No, no, mayores. Y mi papá no pescaba mucho, viejo a la antigua y mi mamá una mujer muy fuerte de carácter, y yo era muy retraído y muy tímido. La relación con los animales te ayuda, porque, finalmente, son la única compañía emocional que uno puede tener en esa edad en que se está formando y no tiene amigos y, tal vez, no es muy sociable. Antes de entrar una Mascota, entra una relación en soledad con el medio, porque yo era de la Villa Frei, en esa época llena de parques y todos jugábamos en ellos, nadie jugaba en los departamentos. Como no tenía muchos amigos, me quedaba mucho en los juegos, en los árboles, en el pasto y ahí estaban los gatos, les daba comida a las palomas, en fin , entonces tenía que ver con eso. Esa es la conexión. Luego viene mi primera ardilla que se la escondí a mi padre, que se hacía el leso.

De ahí y con mi hermanas, que fueron cómplices, encontramos un gato, el Sting. Lo llevé y ellas me apañaron y entre todos protegimos al gato de mi papá. Cuando él llegaba lo dejábamos en la terraza, pero era un gato chico, entonces lloraba en las noches y ese era todo un cuento. Me levantaba y me lo llevaba para la pieza y al otro día lo iba a dejar para que mi papá no supiera.

Y del Sting ¿pasaste a otro gato?

Lo que pasa es que el sting creció y como nosotros vivíamos en departamento él hizo su vida y a mí también me gusta que los animales traten de hacer su vida lo más cercana a su naturaleza. No me gustan los animales vestidos de seres humanos, no hay que humanizarlos y uno siempre quiere manipular eso. Y después en mi vida, más independiente, gato, gato, gato, siempre hay gato.

¿Cuál es tu Mascota preferida?

Me cuesta, porque si pudiera tener un elefante, lo tengo. Y si pudiera comprarme un hipopótamo lo tendría aquí, te juro que lo tendría acá – y nos indica la piscina – Incluso lo he pensado, porque tengo una casa con patio y he querido tener gallinas todas estas veces, pero todos me dicen ‘Noooo, pero como vas a tener gallinas’. He querido tener gallinas, gansos, las tienen de mascota en otros países. Y si los otros las tienen ¿por qué yo no? Nos dice en tono desafiante.

¿Cómo ves a Chile en su relación con los animales, con las Mascotas?

Falta harto y tiene que ver con el hecho de que a nosotros nos gusta manipular la naturaleza, sobre todo ahora que es una sociedad híper industrializada, la sociedad moderna. Todo apunta a manipular la naturaleza a favor de uno, pero también del descriterio, o sea ocupar, ocupar, ocupar, todo es utilidad. No hay una relación biomecánica con el medio ambiente por así decirlo, nunca la ha habido, por lo menos en los conceptos que tú ves, incluso en los países desarrollados tampoco existe; existen como nichos, pensamientos mucho más evolucionados y cuidan más lo que les rodea, hay espacios, pero no hay una real política como de pensamiento que ya no tiene que ver solamente con el gobierno de turno, sino del ser humano, de mirada de cosmovisión.

Entonces ¿cómo analizas el pensamiento de quienes plantean que la vida de un animal vale lo mismo, incluso más, que la de una persona?

Me parece súper interesante esa postura, porque hay un tema casi filosófico que es bastante radical. No digo que yo este pensamiento lo lleve a cabo en mi vida, pero me parece interesante la reflexión y tiene que ver con que nosotros como seres humanos hemos planteado la vida humana por sobre cualquier otra vida y desde ahí tú niegas todo tu contexto.

Entonces esta cosa de querer siempre menospreciar la vida de un animal por sobre la vida humana, siempre me ha parecido extraño. ¿Por qué? Nadie me ha explicado todavía por qué. ¿Porque somos más evolucionados?, ¿porque tenemos alma? ¿Cuál es la explicación? Y todas son bastante esotéricas, por así decirlo. O sea, concreta y científicamente no hay nada que diga que es superior la raza human. Sí, es superior porque ha logrado con el tiempo evolucionar más, pero ¿por qué eso es un valor? ¿En qué escala de valores universal del ecosistema y del universo existe eso?

Qué pasaría si los que navegan los ovnis fueran animales, estos seres que pensamos son súper evolucionados y, tal vez, entran en nuestra calificación de animales, fueran dinosaurios. No sé, te estoy poniendo un ejemplo al extremo. Pero aquí tenemos como el pensamiento de separar la parte animal de nosotros, como que estamos en otro estado, nosotros somos humanos, no somos animales.

¿Qué sientes le falta a Chile en el tema animal y medio ambiental?

¡¡¡Buuuuufff!!! Creo que nos falta muchísimo. Pero, además creo que está lleno de leyes este país, pero ninguna se cumple, porque falta fiscalización, como que a nadie le importa. Y se hace lo que se puede, porque aquí en Chile se vive como a la buena de Dios.

Sin embargo, ahora los niños tienen más información y me da la impresión que son más radicales en términos de pensamiento con el animal, tienen mucha más conciencia que la que teníamos nosotros. Como que uno puede gritarle al gato para que se corra y ellos te dirán ‘¡Oye no po, no trates así al gato!’ ¡Cachay! Hay un cambio en eso y eso es bonito. El punto es cuando se pasa al extremo, eso habla que no sabemos relacionarnos todavía ni con los animales ni con la naturaleza en general.

¿Y cómo llegan los perros a tu vida?

Mi primer perro fue un Collie que dejaron botado. Grande, del porte de ese sillón (indica uno de 2 cuerpos) y cuando lo llevé al Médico Veterinario se sorprendió, pues me dijo que esa raza no había sido muy mezclada y era uno de los pocos que quedaba en Chile. Fue hace unos 18 años, lo vi en la casa de un vecino de otro lugar donde yo vivía. Y le dije ‘Oyeeeee que lindo tuuuuu peeeerro’. Y me aseguró que no era de él, que como llevaba días fuera le dio techo. Entonces le dije: ‘Yo me lo llevo, yo me lo llevo, altiro’. Fue una cosa como de amor instantáneo, porque yo nunca había tenido un perro.

Y yo llegué a esta casa, porque me separé y mi hija y mi ex mujer se fueron y decidí volver y volví sólo con él. Homero me hizo compañía 12 años en esa etapa de mi vida. Cuando murió, fue un dolor que nunca había sentido. El punto es que te marca el tiempo en forma silenciosa. Cuando él murió yo di cuenta de una historia mía, de una biografía mía con él y de una biografía mía en esta casa, bueno con todo lo que pasó entre medio, mi separación, en fin.

Ahí me di cuenta que no estuve nunca solo, yo siempre pensé que había sido mi historia, pero no, fue una historia que viví con él, cuando él se murió, él me devuelve eso. Porque son testigos silenciosos de tu historia, eso es lo que pasa. Y esa es mi relación con los perros, ahora entiendo. De alguna forma él me obligó a dar por cerrado un capítulo de mi vida, súper importante, súper súper importante, súper trascendental.

¿Y tu relación con Mía?

Bueno la estamos construyendo, pues Mía lleva menos tiempo. Y ahí entra a tallar mi mujer, porque ella la encontró en el lugar donde trabaja y la trajo antes que la sacrificaran. Cuando llegó estaba muy tímida, tú la dejabas ahí y ahí se quedaba, pero a los 2 días despertó, fue como súper bonito. Al principio me quedé con ella para ver que pasaba y, al final, quedó preñada y decidí que tuviera los cachorros. Y entiendo que ella ha sido como súper agradecida con eso. Cuando tuvo los perritos ¡estaba así! (gesticula una tremenda gordura) y me esperó a que yo llegara.

¿Tu contacto con la naturaleza?

Siempre ha sido súper fuerte y bueno… – Nos los dice, al tiempo que levanta sus brazos para mostrar lo que lo rodea -. Tengo una idea más budista de estar más en conciencia conmigo mismo en el espacio, cerca de la naturaleza, es mi refugio espiritual. Por ejemplo estando acá con largos espacios de silencio en donde sólo escucho. Muchas veces vienen mis hijas y lo que hacemos es hacer un picnic aquí.

Mensaje a nuestro público

Que no dejen de tener animales. Que no dejen de relacionarse nunca con animales y para mí lo más importante que, por lo menos, en lo que conlleva las mascotas domésticas que no compren, adopten, háganse cargo, hagámonos cargo.

Y si de tener animales se trata, entonces en agradecimiento por ser nuestra Portada y porque nos permitirá mostrar que las Mascotas no son sólo Perros y Gatos, te ofrecemos como Mix Medios SuperMascotas y junto al criadero Champestre de Buin del Círculo SuperMascotas, regalarte una pareja de exclusivas gallinas.

¡¡¡En Serio!!! Ooohhhhh!! No lo puedo creer, sería fantástico. Y de inmediato consulta con la Dra. Lilian Bartsch si ella cree que puede tenerlas. La profesional no ve ningún impedimento, salvo la dedicación para darles lo que necesitan.

Compromiso SuperMascotas que esperamos contarte en nuestra próxima entrega y, así, ver en qué termina esta genial historia, esta vez, no actuada de Álvaro Morales.

Rodrigo Rincón González
Director Editor / Periodista
Master en Ciencias de la Información
Universidad de Navarra
Prensa / SMMA
rodrigorincon@supermascotas.cl