Emaús de Chiguayante: Reutilizando el Aceite de Cocina

La organización nace en los años 60, inspirada en la conciencia social del padre francés Abbé Pierre, conocido como el Ángel de los Pobres. Medio siglo más tarde su espíritu demuestra vigencia que, una vez más, lo que sólo parece ayuda para los más desprotegidos, finalmente, siempre será ayuda para todos. Los Traperos de Emaús también reciclan el aceite de cocina que desechamos a diario.

Las bodegas de los Traperos de Emaús de Chiguayante, en junio de 2015, eran consumidas por las llamas, tragedia que los obligaba a reinventarse. Nace así una nueva línea de trabajo: reciclar y reutilizar el aceite de cocina para convertirlo en combustible.

Hoy Emaús recupera cerca de 4 mil litros al mes, que hasta ahora se envía a una planta en Santiago donde lo convierten en biodiésel o lubricante industrial. Dentro de poco echarán a andar un centro propio de recuperación, gracias a un proyecto que llevan adelante en conjunto con la Municipalidad de Hualpén, que les entregó en comodato equipamiento para que ellos mismos puedan fabricar el combustible.

Así y en menos de 3 años, la agrupación social nacida en los 60 para dedicarse a la recolección y recuperación de cosas, se encumbra actualmente como una de las precursoras de esa tarea en la Región del Biobío. Para esto, 5 veces por semana, sus 2 camiones recorren domicilios particulares y locales comerciales de Concepción, Arauco, Chiguayante, Hualpén, San Pedro de La Paz, Curanilahue y también Penco.

Nueva Ley

El trabajo está enmarcado en la reciente Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), norma promulgada en mayo pasado y que, como te lo hemos contado, determina como productos prioritarios para reciclar los aceites, lubricantes, aparatos electrónicos, baterías, pilas, envases y también neumáticos.

Conscientes de esa nueva normativa, partieron recuperando cerca de mil litros mensuales y la meta “es llegar a 6 mil, cantidad mínima que nos permitirá proyectar este trabajo a largo plazo. Esperamos iniciar las tareas de reutilización durante los próximos meses”, nos asegura, Juan Jarpa, Encargado de Traperos de Emaús Chiguayante.

Con ese objetivo, 3 operarios que se harán cargo de la máquina están actualmente capacitándose. Uno de ellos es Salvador Mora, estudiante de Técnico en Medio Ambiente, Universidad Federico Santa María, para quien “trabajar en un proyecto como éste es una gran oportunidad, porque aunque se hace en otros lugares del mundo, en nuestra Región igual es algo nuevo”.

El impacto ambiental que significa la descarga de aceite a ríos y costas de nuestro país por medio de las cañerías, lo explica el decano de la Facultad de Ciencias Ambientales de la Universidad de Concepción, Ricardo Barra: “La descarga de grasas y aceites en los cuerpos de agua superficial son un gran problema. Primero, porque obstaculizan el intercambio de oxígeno entre el agua y el aire y, en segundo lugar porque las grasas y aceites transportan una serie de contaminantes hidrofóbicos que contaminan los organismos que viven en el agua y que tienen también grasas, como invertebrados o peces”.

Más de 50 años después de su nacimiento con el propósito de recolectar y recuperar cosas que la gente no usa, para entregarlo a quienes no tienen, el espíritu de los Traperos de Emaús cobra más fuerzas en una sociedad en que reutilizar, reaprovechar, reciclar, hoy más que nunca, nos beneficia a todos.

Juan Francisco Arias
SMA / PrensaPeriodista
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