Teresa Rey, Dir. Parque Metropolitano: “La Deuda Ambiental de Nuestro País Pasa por un Tema Individual”

Cambios estructurales en el Estado llevaron a que el Parque Metropolitano pasara a ser parte de la Alta Dirección Pública, por tanto su Directora entró a concurso por su cargo. Más de doscientos ochenta currículos y la Abogada, casi médico, fue conrmada. Su idea de un lugar donde se cultive el respeto por lo que nos rodea podía seguir desarrollándose. La conocimos a ella y los esfuerzos que a diario realiza junto a un gran equipo humano, que han dado reconocimiento internacional a Chile, gracias a sus programas de conservación e investigación para el loro tricahue,  el cóndor o el flamenco.

Cálida, alegre y enérgica, llena de vida y seguridad, Teresa Rey, nos recibe con pantalones de montar y botas tipo rejoneador en lo que se supone son sus oficinas en la Dirección del Parque Metropolitano. Se supone, porque desde la puerta principal hasta su despa-cho uno se siente transportado, mágicamente, a un lugar que mezcla el campo, la selva y la fantasía, haciendo olvidar que, a pocos metros, está la contaminada capital de Chile.

Sabemos que su tiempo está más que contado, pero ella no lo transmite y nos regala un recorrido por parte de las instalaciones como una mejor idea para hablar. Para nosotros todo un regalo y la mejor opción, veníamos programados para 20 minutos.

Antes de salir, coordina con sus secretarias las tareas más urgentes que no quiere dejar sin resolver. A su lado, la secundan su Jefe Veterinario, Mauricio Fabry y su encargada de comunicaciones. El Parque parece un gran equipo que funciona como reloj, donde cada segundo lo va marcando su Directora. Más adelante lo ratificaríamos.

Abogada de profesión, Teresa Rey estuvo a punto de ser Médico, pero en quinto año abandonó. Las leyes la llevarían a conjugar profesión, pasión y privilegio, sólo así puede describir la fortuna que representa el hecho de dirigir la institución. Camino iniciado cuando hace unos 10 años debió apoyar la llegada de los osos polares donados por el zoológico de Rotterdam, “además de un veterinario, tenía que ir un abogado. Y la Corporación de Amigos del Parque me pidió que fuera para ver todas las autorizaciones, embarque, condiciones jurídicas del embalaje, el acuerdo con la compañía aérea que los trajo, mucho tema jurídico”.

¿Qué significa estar ahora al frente del Parque Metropolitano?

Un privilegio, porque soy huasa, campesina, colchagüina de corazón y esto es como estar viviendo en la mitad de la Región de Colchagua, en pleno campo, y estamos en el corazón de la capital de Chile. Es un privilegio por el contacto permanente con la naturaleza. Agradezco a Dios, agradezco la posibilidad que la vida me ha dado, me gusta mucho.

¿Por qué el slogan: “el zoológico nacional está cambiando”?

Porque refleja lo que es la naturaleza. ¿Has visto un día igual a otro? – nos sorprende con su pregunta – No, lógicamente que no. Bueno, eso es lo que queremos demostrar, que el cambio es permanente.  Es un giro a lo que actualmente justifica la existencia de los zoológicos en el mundo: la educación, tener proyectos de investigación y conservación y, en último lugar, entretención,  porque si no, es tener cruelmente animales encerrados. Estamos tendiendo a quitar donde podemos las rejas, el cemento y que sea lo más cercano a una vivencia personal, como este aviario, transparente. Y proyectos de conservación que estamos dando a conocer a todo Chile a través de esta Revista, los que involucran trabajo con la comunidad in situ, como en la Primera, Segunda, Tercera, Sexta y Séptima Regiones.

¿Cómo nota el público esta evolución?

Por ejemplo con este aviario. Tiene la sensación de que anda en las copas de los árboles y puede descubrir los pájaros, ¡por ejemplo ahí! – Nos indica rápidamente el accionar de un pájaro –  Como se metió en su recinto que es un bambú ahuecado. Nos interesa, por ejemplo, que los niños descubran mirando los árboles, lo que pu-edan encontrar y, ojalá, se acostumbren y frente a sus casas miren un árbol y se asombren. También la gente de la tercera edad disfruta mucho. Para nosotros es importante, porque es otro público al que queremos llegar y eso tiene que ver con la igualdad de oportunidades.

Un cambio en el que la estructura del Parque Metropolitano es fundamental, pues el zoológico depende de sus diferentes Departamentos como en este caso: “el Departamento Ténico con la estructura zoológica, qué necesidades se requiere de la malla de contención; el de Parque y Jardines; cuál es la Àora apropiada para los diferentes pájaros; el de Finanzas, para conseguir los recursos; el Jurídico, que determina las contrataciones; etc.”.

Sin duda, todo un buque en el que, día a día, y sin conocer de feriados, se mueve una tripulación que supera los 400 marineros para atender a cerca de 2.500 individuos de 168 especies. Una variedad que demanda la visita al barco de miles de animales humanos. Los que, afortun-adamente, cada día se comportan mejor. Otro de los grandes logros de esta administración, porque “sin tener letreros intimidatorios ni mucho menos, el comportamiento es totalmente distinto al de 10 años. Ahora se cuidan los animales, no se les tira alimento ni tratan de meterles un palo o de hacer caer en algo al animal”.

Desafíos y Deseos

Las instrucciones no paran. El contacto con su equipo es permanente, su Jefe Veterinario la respalda, la encargada de Comunicaciones se mantiene atenta y la mantiene informada. La conversación sigue, Teresa Rey transmite relajo, pero nada se le escapa y su equipo lo percibe. En cada detención, en cada punto del Parque hay un reporte con alguien del área, todo funciona en regla. El equipo permite que cada minuto se construya con los segundos elegidos por su Directora.

Entonces, a esta mujer con voz y estilo de mando agradables, queremos sorprenderla, intentando busque en sus recuerdos de infancia el primer contacto con animales. Y no hay dudas, su temperamento, su manera de ser está marcado por ellos, la mirada cambia y también su voz.

“Los caballos. Me crié en el campo y mi mayor recuerdo muy recurrente, es mi relación con la Andaluza. Una yegua que me regaló mi papá, alazana de patas largas que nació cuando nací y la tuve hasta que cumplió 28 años”. Era de patas largas y yo me sentía como de patas largas como la yegua, era muy alta en relación a lo que son las yeguas chilenas, pero era preciosa y yo la encontraba la más linda del mundo. Mis recuerdos son de andar a caballo en el campo, siempre arriba de la Andaluza, era mi compañera de aventuras”.

¿Algún recuerdo en especial?

Ella le temía a los reptiles, como todos los caballos, y como que los sentía desde muy lejos, se espantaba y yo empecé a espantarme junto con ella cuando había culebras, no lagartijas. Entonces, cuando íbamos a los cerros, comencé a hablarle, le decía: ¡no te vayas a espantar ahora, porque nos vamos a sacar la mugre juntas!. Y parece que me escuchaba, porque nunca, nunca, nunca tuve un accidente con ella.

¿Crees en un vínculo especial entre una persona y un animal?

No es que lo crea, estoy convencida. Y aquí todos los cuidadores de animales, los veterinarios, perfectamente te pueden contar muchas vivencias, no historias ni cuentos, vivencias de que, efectivamente, hay una comunicación entre el ser humano y los animales y con la naturaleza en general.

¿Una comunicación que a esas personas les da un sentimiento especial?

Aquéllos que tienen desde pequeños una conexión con los animales o con la naturaleza en general, son personas con sensibilidad un poco especial, que, necesariamente, en contacto con la naturaleza se sienten más felices. Una sensibilidad presente, lógicamente, en todos los que trabajamos de una u otra forma, ya sea directa e indirectamente con los animales y la naturaleza. Puedo contar experiencias del sufrimiento de mis veterinarios cuando muere un animal o cuando se enferma un animal, se angustian. Lo siento también conmigo, cuando hay riesgo de incendio o plagas que puedan propagarse a nuestros jardines o cuando está enfermo un animal. Hay una conexión especial, no me cabe duda.

¿Recomiendas un contacto temprano con los animales, con la naturaleza?

Que tengamos una vida más normal. El ser humano, desde sus inicios, está en contacto con la naturaleza, pero vivimos mayoritariamente en ciudades que no han sido muy pensadas en mantener ese con-tacto directo con la naturaleza. Por eso la importancia del Parque Metropolitano para el contacto de toda la gente de este gran Santiago y también  del resto del país; es un espacio público en contacto directo con la naturaleza.  Para  eso trabajamos y porque creo, de una u otra forma, que la protección del medio ambiente en la que la mayoría estamos empeñados es un poco volver a eso, al contacto directo con la na-turaleza, que no cabe duda además, -los psicólogos, los psiquiatras lo señalan- que todas las personas que trabajan vinculadas a la naturaleza, a lo natural, a la tierra, son personas más pacíficas.

Está probado por psicólogos que los niños criados con mascotas tiene una cercanía mucho más grande con la vida y menos frustraciones, porque ya conocen, ya saben lo que es una enfermedad, saben lo que es alimentar a otro, ser responsable por otros y saben el valor de la vida cuando nacen y también cuando mueren.

¿Tenemos como país una deuda en el tema ambiental?

La deuda de nuestro país pasa por un tema individual, más que algo que pueda ser re-prochado a alguien o algo. En el día a día, cada uno debe ver cuál es la deuda que tenemos nosotros mismos con nuestro en-torno, con nuestra ciudad, con nuestro país e ir trabajando en ese sentido. Es como agradecemos lo que la vida nos ha dado.

¿Cuáles son los desafíos para el Parque?

Cómo hacerlo más educativo, más atractivo, más entretenido, más forestación. Cómo hacemos que la gente desde el Parque Me-tropolitano quiera más áreas verdes, no solamente para la ciudad de Santiago sino para todo Chile. Que quieran también zoológicos en las regiones, con el criterio de aprender, de comunicarse, y, especialmente, de un encuentro. Creo que los espacios públicos verdes, zoológicos incluídos, proporcionan la oportunidad de encuentro de los seres humanos. Educar al público en las obligaciones del cuidado de lo que nos pertenece a todos y, como gran sueño, es que todos sigan considerando el Parque como propio, y sensibilizar a todo el mundo en que la naturaleza es importante para el equilibrio de las personas, por ende, de la sociedad.

¿Cómo puede apoyar al parque el públi-co más lejano?

Cuando por algún motivo deban viajar a Santiago, se regalen la oportunidad de visitar el Parque Metropolitano aprovechando también las entradas que entregamos con la Revista. Que tengan la vivencia del Parque Metropolitano y la pidan, la exijan en sus ciudades con nuestros proyectos de conservación, nuestras charlas educativas, comunicándonos con las distintas organizaciones, municipalidades, etc.

mmolina@parquemet.cl

Una tarea donde el apoyo de la Corporación Amigos del Parque Metropolitano resulta clave para su Directora, la que siempre está atenta a las necesidades más urgentes y difíciles que permiten seguir impulsando la tarea de educar sobre el cuidado de nuestro entorno, “a sensibilizar  a todo el mundo que desde tener una mascota en la casa con responsabilidad, eso es cuidar la naturaleza, pero también tiene que ver con el respeto a los lugares públicos, de no ensuciar, de cuidar, de ahorran energía”.

La tarde ya se despide en este paraíso. Teresa Rey no descansa, subiéndose a una de las camionetas de la institución, proyectándonos el recorrido de regreso lo hace montada en la andaluza. Sin duda la recuerda, con su yegua de infancia podría recorrer el Parque Metropolitano soñando con nuevas metas que a todos nos permitan valorar aún más lo que nos rodea.

Rodrigo Rincón
Master of Arts
Ciencias de la Información
Universidad de Navarra
director@supermascotas.cl