Dayana Amigo: “Clara me Cambió la Vida”

Loca por su trabajo, ironizaba de sus amigas y sus perros, Mascotas a las que su pololo les tenía alergia y miedo. Hoy, la actriz de Casado con Hijos, le celebra hasta el cumpleaños a su Mascota Clara. Conozcamos el antes y el después de Dayana Amigo tras la llegada a su vida de la cachorra Clara.

Va llorando rumbo a su hogar. La actriz Dayana Amigo Jardua ha terminado otra jornada de grabaciones para la comedia de situación Casado con Hijos del canal Mega y los sentimientos de inconformidad la siguen golpeando. La escena, que sólo ella conoce, se repite una y otra vez, no logra entender porqué está interpretando a Titi Larraín, un personaje tan alejado de lo que ella aspiró desde la escuela de teatro.

Es que Dayana ama el género del drama y, a la vez, la envuelve todo el sentimiento negativo hacia la comedia, porque “yo tenía, al principio, el rollo que hacer reír era tan básico, cuando uno estudia. Y con el tiempo uno se da cuenta lo complejo que es hacer comedia, lo complejo que es hacer reír”, nos asegura desde el comedor de su hogar.

Y en la escuela, nos cuenta, no enseñan a hacer reír y a ello hay que agregar que la joven actriz pasa de las aulas al éxito televisivo con la serie Casado con Hijos. Es que como universitaria ya era trabajólica y busquilla, participando en todo lo que podía y le interesaba para sumar experiencia. Obtiene varios papeles pequeños en series, uno de ellos en la recordada comedia La Nany. El director de esa serie pasa a ser el mismo del proyecto de tv Casado con Hijos y la llama para casting, diez en total.

En ese proceso se preguntaba “qué estoy haciendo aquí”. Más aún cuando miraba a las otras postulantes que calzaban con el modelo de la versión estadounidense “porque querían una chica que fuera más parecida al prototipo gringo, rubia, más cercana, más modelo, no sé, no tan -hace una pausa, se ríe- no tan chilena. Entonces hice muchos casting, tenía que calzar con el papá, con la mamá… O sea, todos hicimos muchos. Llegué al final y no sé por qué. Yo decía ‘¿por qué quedé en esta huevada?’ Porque veía las otras chiquillas y yo como súper tímida y decía ‘¿por qué estoy aquí?’” y lo dice haciendo pausas entre cada palabra, como aún asombrada.

Así, Casado con Hijos partió como una contradicción desde el principio. Se embarca en él, es seleccionada y no entendía por qué. Cada ensayo, cada grabación era un cuestionarse sus habilidades para la comedia, porque lo que desde las aulas vio como tan básico, ahora no sabía cómo hacerlo, ni menos si lo lograría hacer bien. La comedia que nunca quiso, la hacía vivir su peor drama, pues esa interpretación requería abandonarlo todo, como ya nos contará.

Pero los años pasan y el personaje de Titi Larraín, sin duda, la catapulta al éxito, porque el director supo ver que la Titi estaba en Dayana, aunque ésta no lo creyera, no lo entendiera ni menos lo supiera. Y así, después de años de éxito y una pausa, la serie este 2023 estrenó nueva y exitosa temporada que se terminó de grabar hace muy poco y Dayana Amigo con Titi Larraín arrastra el cariño de fanáticas y fanáticos de todas las edades, porque son generaciones que disfrutaron con sus textos, con sus tonos de voz, sus caras, incluso con sus silencios en la primera gran temporada y hoy vuelven a reencontrarla.

Dayana Amigo no puede desconocer que esa locura, ese drama que debió interpretar en el escenario de la vida fue el que le hizo dar un giro increíble. Claro, la vida te sorprende y, tal parece, que es una constante en la querida actriz, pues a ella no le gustan, bueno, no le gustaban los perros… Y aquí, entre nosotros, una amiga cuenta que Dayana hasta llegaba a ser irónica cuando la llamaba para hablarle de los problemas con su Mascota. Pero ya llegaremos a eso, ahora sigamos con el drama de interpretar a Titi Larraín.

¿Cuál es la complejidad de lograr el personaje de Titi?

“Porque es un personaje que tienes que abandonarlo todo, no puedes tener ningún prejuicio ¡cachai! A mí que me gusta mucho más el drama, se me hace difícil la comedia… Yo soy súper tímida, está muy lejano a todo lo que yo tenía en mi cabeza, querer hacer cosas serias. Y había que hacer reír y a ti no te enseñan eso en ninguna escuela y yo de la escuela pasé altiro a hacer Casado. Y no entendía nada, pero cómo se hace…” Se ríe, como si lo estuviera viviendo justo ahora.

“Desde el principio que fui a hacer el casting, tenía como prejuicios. Me decía ‘por qué vine’. Fue todo como muy complejo, los primeros cinco meses me iba llorando a mi casa. No podía, no entendía, no sabía ¡aaahhh! Entonces había que tirarse un piquero al vacío y eso para ser chica y ser una primera pega…”

Entonces la actriz hace un paréntesis, me mira y con un poco de cara de Titi, me pregunta “¿estai grabando?” Le respondo que sí y le doy las gracias por recordarlo… Las risas son totales. Es que le había contado de mi más grande chascarro laboral vivido en la entrevista a su colega y compañera de serie, Javiera Contador: ¡no grabé la entrevista! ¡Vergüenza! Una vez más: mil gracias a Javiera, nuestra portada Nº 20 año 2015, cuando también sacábamos la versión papel de SuperMascotas (puedes revivirla en www.supermascotas.cl) En fin, está claro que diga lo que diga, Dayana Amigo, la comedia la tiene en la sangre o le hicieron una transfusión.

Y tras tirarse ese piquero para interpretar a Titi Larraín, hoy está “muy feliz, nunca pensé que después de tantos años iba a seguir vigente (el personaje). Que se me acerquen niñas de 5 años, de 15 de 30 es muy raro y es muy bonito, es impactante”, nos asegura con mucha luz en su rostro.

Ese es el personaje, pero ¿cómo surge tu relación con las Mascotas, con Clara?

“Nunca tuve Mascotas cuando vivía con mis papás. Mi mamá es muy fanática del aseo, en mi casa era todo muy ordenado. Entonces con mi hermana quisimos tener un perrito o algo y nunca nos dejaron. Luego, por la pega, por el teatro y todo, estoy muy poco en mi casa, entonces era muy imposible. Como para qué voy a tener algo si lo voy a dejar solo… Y, la verdad, no tenía tan buena relación, hablando de los perritos en general. O sea, como que me gustan los animales y todo, pero se me mueren las plantas, se me echa a perder la comida, no quiero tener hijos…”

No se veía en tu vida la relación con Mascotas.

“No, porque me gusta mucho la pega. Y con las teleseries uno viaja, trabajas todo el día, los fines de semana tienes funciones de teatro. Recuerdo que una amiga, que siempre tuvo perritos, me llamaba y me decía ‘amiga, mi perrita está enferma…Y yo así como… – cero interés – le decía ‘¿qué tiene, si es sólo un perro?’ Yo no tenía idea de lo que era el sentimiento por una Mascota, hasta que se me ocurrió comentarle a una amiga que tenía ganas de tener un perrito y me dijo ‘tengo una amiga que tiene la pareja de Bulldog Francés y tuvieron perritos y busca quién se haga cargo’. Le dije ‘no, no sé, me da nervio’ y me dijo ‘pero vamos a verlos, no pierdes nada’”.

Nuevamente, ante una importante decisión en su vida, las contradicciones se apoderan de Dayana antes, durante y después de ir a ver a la cachorra, la última de la camada. Luego, sale acompañada de sus cinco amigas perrunas y lo medita, le da vueltas “y les digo a mis amigas, no sé, yo no la voy a poder cuidar, se me va a morir al día. Nunca he tenido un perro cerca, qué se hace y mi casa y el pipí… Todo era un mundo desconocido”, nos asegura traspasándonos el pavor que en ese instante la invadía, seguro el mismo que muchos han sentido antes de hacerse cargo de una Mascota.

Pero las amigas estaban decididas a que cruzara la barrera de sus miedos. Todas la animan, al punto de que entendiendo su forma de trabajo se comprometen a ayudarla con turnos cuando no pueda quedarse con la cachorra y lo que necesite. En eso llama la tutora de Clara “y me dice ‘te la vas a dejar’ y le digo ‘ya, sabis que…sí, sí, sí’. Y me dice que aún está muy chiquitita, así es que hay que esperar unos días.

Cuando finalmente me avisa, ¡chuta no tengo nada comprado! ¿Qué se le compra a los perritos? Fui con mi hermana y mis sobrinas que tienen perritos a comprar de todo. Un mundo muy desconocido y muy extraño de verme ahí sumergida. Fuimos a buscar a la Clara con mis amigas perrunas… No sabía ni cómo tomarla y me lengüeteaba ¡guuuuuaaaa! Y todo era raro. Y así comenzó mi vida con Clara, muy ajena, muy rara”.

Pero la adopción no había considerado a su pareja de ocho años, no menor, porque “mi pololo tiene cero honda con los perros, le daban mucho miedo y alergia. Le conté y, obviamente, quedó la embarrada. ‘¡Cómo vas a tener un perro…!’. Y yo, ‘pero sí… Pero ya lo tengo’. ‘Pero cómo no me contaste…’ Casi terminamos. Y mis papás, ‘¡pero por qué tienes un perro…!’ Mi mamá, que nunca tuvo perro, nunca tuvo una Mascota… Yo decía ‘qué hago’”.

Dayana Después de Clara

Y tal como esos temores de hacer comedia un día llegaron a hacerla caminar llorando de regreso a casa, para luego permitirle alcanzar una maravillosa satisfacción en el ejercicio de su profesión, la relación con su primera Mascota, con Clara “se fue dando de una forma, no sé, nunca antes imaginada para mí -se emociona al contarlo- O sea ¡bien impactante! Súper, súper, me tragué cada una de mis palabras. Le pedí perdón a una de mis amigas a la que le espantaba a su perro cando aparecía. ‘¡Perdón, perdón, amiga! No sabía lo que era el sentimiento’. Clara tiene cuatro años, el 13 de agosto le celebré su cumpleaños, porque pasé de la nada a la locura absoluta. Mi pololo es adicto a los perros, ayuda con los callejeros, trabaja en teatro y toda la plata que gana pasa operando perros, los lleva al psicólogo. Para mis papás es su nieta y para mi sobrinas es su prima favorita. Clara pasó a ser el centro de mesa y de atención de toda mi familia y de mi relación con mi Pololo. Clara cambió todo, me cambió la vida.

¿Qué es lo que produce una Mascota?

“La sensibilidad que te despierta, una parte súper extraña. El tener Mascota, más allá de que sea perro lo que sea, hay algo, una parte mía que estaba y… O sea, mira ahora las plantas que tengo, nunca tuve plantas” y nos señala el entorno de su departamento. Yo antes no estaba en mi casa, ahora tiempo libre que tengo quiero estar aquí, quiero estar con mi perrita. Mis mejores momentos son saliendo a pasear con la Clara. Como trabajo mucho trato de tener tiempo de calidad… Todo es absurdo, todo lo que yo te cuente es muy absurdo.

Mis papás se la llevan, porque yo salgo a las 8:00 de la mañana, uno graba todo el día. Si tengo ensayo, me voy a ensayo, si tengo función, si hay que viajar… Entonces mis papás son igual que una red de apoyo, como si uno tuviera un hijo, se la llevan y yo la paso a buscar o la voy a dejar donde mi pololo. Todo es en torno a Clara, nadie la quiere dejar sola, uno ya no sale”, se ríe al escucharse.

Ha sido muy extraño y aunque ya llevo cuatro años con ella aún hay momentos en que, si lo cuento, sigue siendo muy sorpresivo lo que causa el tener un ser vivo a tu cargo”.

Sí, así lo vemos. Te sigues sorprendiendo al contarlo.

“O sea es que para mí lo es, porque yo, como te digo, nunca he querido tener hijos, siempre ha sido como sólo mi pega. Es que es muy raro hacerse cargo de algo”.

¿Y en esta evolución, Clara ha cambiado algo más en ti? Nos dices que no quieres tener hijos.

“No. Más que Clara, es porque uno ya tiene cierta edad y tiene que sentarse a pensarlo, no quiero decirte que (Clara) me ha despertado mi instinto materno”.

Porque congelaste óvulos, ¿es efectivo? Pero ¿no fue por Clara?

“Sí, congelé óvulos, pero no fue por Clara. Ahora sé, eso sí, que podría mantener algo vivo”.

Entonces entendemos que eso fue antes que Clara, pero hoy con la evolución que te provoca Clara, que tú eres responsable de un ser vivo, que las plantas ya se te dan de alguna forma (se ríe), ¿te permite pensarlo más en positivo?

“Congelé, en verdad, porque la mujer lamentablemente tiene una edad donde ya no puede y lo veo súper fríamente, porque no tengo ningún problema en hablarlo, porque desde siempre nunca quise tener hijos y todavía pretendo estudiar afuera. O sea tengo muchos planes conmigo, entonces no tengo ningún apego, ninguna emotividad con el congelar. Sólo he pensado que el día mañana si me arrepiento de esa decisión, los tengo ahí.

Siento que hay un despertar de algo que yo sentía ajeno, que es poder desarrollarte con algo que no habla. Es súper extraño si lo miras desde afuera. Para mí es mucho más que un perro, la Clara, es mi compañera. No te voy a decir que es una hija, porque no es real”.

¿Cómo miras los extremos a la hora de valorar a un animal en función de las personas, al punto de asignar mayor valor a una que a otras?

Nunca me meto con la opinión del resto y que si para uno es un perro y para otros es un hijo, creo que está todo bien y es la relación que uno lleva con lo que tiene y cómo es uno como persona. Creo que tiene que ver con muchas cosas. Y si te hablo en lo personal, me daría mucho pudor decir que es un hijo, porque entiendo que es una Mascota, que es una perrita. Pero va mucho más allá, para mí, no te podría decir que es un hijo, porque no tengo un hijo, no sé cómo sería el sentimiento, pero a Clara la extraño si no estoy con ella, quiero pasar tiempo con ella, es mi compañera, me encanta.

O sea, la miro y me da paz, me calma me transmite amor, me emociona, me saca, vamos al parque. Nunca he sido de necesitar tantas cosas para la felicidad, pero me produce mucha alegría el hecho de sacarla a pasear. No sé cómo traducirlo y ponerle un nombre, pero es una sensación y una emoción que no había vivido. Por eso te digo que despierta una sensibilidad tal, que nos quedamos mirando y somos súper felices con eso. Me trae un juguete y me levanto si estoy cansada y jugamos. Siento que saca lo mejor de mí en algún aspecto que yo no conocía. Y lo voy a llevar más allá, lo veo con mis padres, con mi pololo, se desarrolla una parte emotiva, emocional súper distinta y también el nexo con los otros animales”.

En ese minuto, Dayana interrumpe sus relato para decirle a Clara y con voz dulce y tierna: ¡Eeeehhh! Está jugando con su camita, solita… Luego vuelve con nosotros y nos espeta: “le hablo como estúpida todo el día…”, entonces, las risas afloran, ni modo.

¿Qué le puedes decir a quienes y tienen el sentimiento que tenías hacia las Mascotas?

“No sé si a todos les va a pasar lo mismo, no me atrevería a decirles que tengan una Mascota porque les va a cambiar la vida. A mí me hizo una vida mucho más completa mucho más feliz y no era una persona que estaba en un momento infeliz, necesitado de mi vida. Tenía una vida muy feliz, tenía a mis papás, a mi hermana, mi pololo y amigas. A mí sí me cambió, me cambió el concepto de algunas cosas. Me cambió la vida.

Y la proyección de seguir estudiando: ¿algo específico? ¿En qué país?

“Seguir estudiando, especializarme, hacer talleres. ¿Dónde? Pucha, no lo tengo tan claro, sólo sé que tengo las ganas y las pateo todos los años, porque salen cosas, porque uno se va quedando, quedando”.

¿Y Clara?

Y Clara es un tema importante, porque además esta raza (Bulldog Francés) no pueden viajar en avión, porque son braquicéfalos”, enfermedad respiratoria congénita de esta raza.

¿Tú sabías eso, antes de adoptar a Clara?

“¡Noooo! Imagínate la Clara es alérgica, le dan shock de calor, tiene problema con el frío, nunca me enteré hasta que lo viví. La tengo que pinchar por la alergia, le doy una comida especial, ando con una mochila especial de cosas para ella. Es un perrito que no es tan fácil para que tenga una buena vida”.

Entonces no podría acompañarte.

“Por eso que creo que lo he chuteado este tiempo. Pero me dan ganas, como me fui hace un tiempo, a hacer un taller en Argentina por 15 días y ya estaba Clara, que se quedó con mis papás. Pero ahora quiero irme por un mes y volver, como tener un año así. Por eso a lo que me han ofrecido para el próximo año he dicho que no, porque quiero irme”.

La decisión está tomada y, al parecer, por primera vez no hay dudas a la hora de seguir un nuevo desafío. Otro más que le permitirá mejorar en la profesión que ama y, al mismo tiempo, compatibilizar su amor por Clara que ha cambiado su vida.

Sin embargo a Clara, parece la tiene sin cuidado el tema. Cual alumna que supera a la maestra, cierra esta entrevista con la mejor escena para el final de una comedia: la tierna perrita se ha quedado dormida patas para arriba en su cama que domina el estar del departamento. La espera para las fotos y videos donde por fin será la protagonista, ha sido demasiada.

Rodrigo Rincón González
Director Editor
Mix Medios SuperMascotas
Máster en Ciencias de la Información
Universidad de Navarra
rodrigorincon@supermascotas.cl

Dayana Amigo
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